Escribo mis páginas matutinas en el cuaderno que me trajo Leandro en 2014 de Roma, lo empecé a usar hace muy poco, es hermoso, la marca es Lannybook, es una especie de Moleskine con capacidades especiales y bastante rococó el modelo que me regalaron. Me obsesiona poder comprarme un Leuchtturm con puntos, los que usan todas las youtubers y blogueras amantes de la papelería y sus bullet journals, por supuesto tengo mi BJ en tamaño chico, tapa negra y hojas blancas de Moleskine, pedido en Bookdepository, claramente. Argentina y sus problemas de precios.
También uso para la facultad cuadernos artesanales y tengo mi cuaderno de sueños, mi cuaderno hecho por mi con encuadernación copta y el taller de documentación creativa, donde voy juntando cosas que documenten mis momentos, muchos recortes del Radar de P12, muchos pasajes o entradas y contar mas o menos que me pasó en ese momento. Lo importante de ver luego todo en perspectiva, al documentar en cuadernos se puede volver a la fuente, a ese momento, a la interpretación precisa de ese hecho.
Tengo un diario intimo en Tucumán que no me animo a traer conmigo a Buenos Aires, en él dejé escrita mi separación anterior y me da tristeza de solo pensarlo, no quiero echarle la culpa al diario, pero calculo que tiene un peso sentimental bastante heavy para tener cerca. El diario tiene candado y fue pedido especialmente por mí, su diseño es único. Manías y obsesiones que siguen floreciendo por todos lados.
También están los de Lou, uno que tengo sin usar y la libreta de Buenos Aires que siempre viene conmigo a los viajes. Casi me estoy olvidando de mi primer Moleskine, uno rosa que me trajo una amiga de Italia como en 2012 u 2011, lo comencé a usar recién en 2017 cuando conocí el método de bullet journal pero en Julio de 2017 lo empecé a usar mas para documentar y escribir, lo que se dice hacer journaling.
Otra obsesión es comprarme cuadernos en todos los museos que me haya gustado visitar, amo los giftshop, le regalé un anotador a Leandro del museo que visitamos en Montevideo de Joaquín Torres García, eso quiere decir que lo amo mucho.
También tengo mi Moleskine con papel de acuarelas, pero eso ya es otra historia de obsesiones, otro día voy a escribir sobre mi obsesión con las acuarelas y el pánico que tengo de usarlas.
También uso para la facultad cuadernos artesanales y tengo mi cuaderno de sueños, mi cuaderno hecho por mi con encuadernación copta y el taller de documentación creativa, donde voy juntando cosas que documenten mis momentos, muchos recortes del Radar de P12, muchos pasajes o entradas y contar mas o menos que me pasó en ese momento. Lo importante de ver luego todo en perspectiva, al documentar en cuadernos se puede volver a la fuente, a ese momento, a la interpretación precisa de ese hecho.
Tengo un diario intimo en Tucumán que no me animo a traer conmigo a Buenos Aires, en él dejé escrita mi separación anterior y me da tristeza de solo pensarlo, no quiero echarle la culpa al diario, pero calculo que tiene un peso sentimental bastante heavy para tener cerca. El diario tiene candado y fue pedido especialmente por mí, su diseño es único. Manías y obsesiones que siguen floreciendo por todos lados.
También están los de Lou, uno que tengo sin usar y la libreta de Buenos Aires que siempre viene conmigo a los viajes. Casi me estoy olvidando de mi primer Moleskine, uno rosa que me trajo una amiga de Italia como en 2012 u 2011, lo comencé a usar recién en 2017 cuando conocí el método de bullet journal pero en Julio de 2017 lo empecé a usar mas para documentar y escribir, lo que se dice hacer journaling.
Otra obsesión es comprarme cuadernos en todos los museos que me haya gustado visitar, amo los giftshop, le regalé un anotador a Leandro del museo que visitamos en Montevideo de Joaquín Torres García, eso quiere decir que lo amo mucho.
También tengo mi Moleskine con papel de acuarelas, pero eso ya es otra historia de obsesiones, otro día voy a escribir sobre mi obsesión con las acuarelas y el pánico que tengo de usarlas.
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