17 de enero de 2018

Cosas que pienso a la mañana camino a la oficina

Las escaleras mecánicas se inventaron para ser vagos sin culpas
La gente con perros sale a la calle para socializar con otras gentes con otros perros sobre perros
Nadie tiene ganas de tomarse el subte en hora pico
La segunda quincena de enero vacaciona menos gente y el subte vuelve a estar infumable

9 de enero de 2018

Libros que no me gustaron

El día que Nietzsche lloró - Irvin D. Yalom
La insoportable levedad del ser - Milan Kundera
1Q84 - Haruki Murakami
Henry and June - Anaïs Nin

To be continued...


5 de enero de 2018

Un poco que si

Estoy tapada de trabajo aburrido, administrativo, monótono y repetitivo pero no importa, hoy mandé una postal a Rusia de Postcrossing, leí mientras esperaba en el banco, aclaré algunas ideas y como broche de oro me compre un petit esmalte de gliter en todomoda, todo lo que quieren las wachas.

4 de enero de 2018

Obsesiones con los cuadernos

Escribo mis páginas matutinas en el cuaderno que me trajo Leandro en 2014 de Roma, lo empecé a usar hace muy poco, es hermoso, la marca es Lannybook, es una especie de Moleskine con capacidades especiales y bastante rococó el modelo que me regalaron. Me obsesiona poder comprarme un Leuchtturm con puntos, los que usan todas las youtubers y blogueras amantes de la papelería y sus bullet journals, por supuesto tengo mi BJ en tamaño chico, tapa negra y hojas blancas de Moleskine, pedido en Bookdepository, claramente. Argentina y sus problemas de precios.
También uso para la facultad cuadernos artesanales y tengo mi cuaderno de sueños, mi cuaderno hecho por mi con encuadernación copta y el taller de documentación creativa, donde voy juntando cosas que documenten mis momentos, muchos recortes del Radar de P12, muchos pasajes o entradas y contar mas o menos que me pasó en ese momento. Lo importante de ver luego todo en perspectiva, al documentar en cuadernos se puede volver a la fuente, a ese momento, a la interpretación precisa de ese hecho.
Tengo un diario intimo en Tucumán que no me animo a traer conmigo a Buenos Aires, en él dejé escrita mi separación anterior y me da tristeza de solo pensarlo, no quiero echarle la culpa al diario, pero calculo que tiene un peso sentimental bastante heavy para tener cerca. El diario tiene candado y fue pedido especialmente por mí, su diseño es único. Manías y obsesiones que siguen floreciendo por todos lados.
También están los de Lou, uno que tengo sin usar y la libreta de Buenos Aires que siempre viene conmigo a los viajes. Casi me estoy olvidando de mi primer Moleskine, uno rosa que me trajo una amiga de Italia como en 2012 u 2011, lo comencé a usar recién en 2017 cuando conocí el método de bullet journal pero en Julio de 2017 lo empecé a usar mas para documentar y escribir, lo que se dice hacer journaling.
Otra obsesión es comprarme cuadernos en todos los museos que me haya gustado visitar, amo los giftshop, le regalé un anotador a Leandro del museo que visitamos en Montevideo de Joaquín Torres García, eso quiere decir que lo amo mucho.
También tengo mi Moleskine con papel de acuarelas, pero eso ya es otra historia de obsesiones, otro día voy a escribir sobre mi obsesión con las acuarelas y el pánico que tengo de usarlas.


3 de enero de 2018

Blogs y escribir

Desde el año pasado que intento escribir 3 carillas por día, por la mañana, Julia Cameron lo llama las páginas matutinas, el método incluye escribir lo primero que se venga en mente, en lo posible haber despertado en lo inmediato y que ademas de no leerlo uno mismo, nadie mas puede leerlo.
Ya completé 2 cuadernos de páginas matutinas, muevo la mano, a la mañana si no tengo mi cuaderno siento ganas de escribir en cualquier parte y termino en catarsis vía Twitter.
Una de las pocas cosas que me entusiasman de empezar un nuevo año es la posibilidad de ejercitar algo y que se convierta en rutina. Hace un año comenzaba el gimnasio, hoy siento que aún sin mucho tiempo o ganas, necesito ir a gastar mis energías y que mi cuerpo esté mejor.
Ahora escribo acá porque dejé el cuaderno en casa, porque me propuse a mover la mano, porque acá, como en mi cuaderno, nadie lee.
Tal vez solo sea el vértigo de encontrar una voz, de que esa voz le hable a un desconocido, hoy tengo ganas de hablarme a mí, por acá, tal vez para leerme en 10 años y saber que al menos lo estaba intentando.

* El libro de Julia Cameron se llama "El camino del artista"

2 de enero de 2018

Como los unicornios...

En resumen:
Me compré un libro de poesía y me dieron ganas de revivir el blog
total es como los unicornios, van desapareciendo
ya nadie lee acá
sigo cursando, escribo en papel y trato de salir de tuiter

que sea leve