Pasé todo el verano estudiando gramática, sintaxis, ortografía, lingüística y "estilo"para saber corregir un texto y el 20 de marzo de 2020 yo iba a subirme a un avión cómodo, con comida turca y azafatas mala onda para llegar a mi primavera en Estambul.
3 meses antes con pasajes en mano, nada me iba a separar de mi obsesión de los dos últimos años. Volver a Estambul por tercera vez, no había macrisis que lo impidiera, cada día era un día menos para volver a Estambul en primavera, estudiar fuerte todo el verano pero una semana después de rendir estar caminando por el parque de los tulipanes en mi ciudad en el mundo, feliz, caminando dentro de mis sueños, donde la felicidad y la amargura conviven.
Algo demasiado fuerte fue lo que nos separó, me dejó sin mi Bagdad, mi Estambul, mi centro del universo.
¿Para qué ser una esclava del capitalismo si no puedo recibir la primavera en Estambul?
3 meses antes con pasajes en mano, nada me iba a separar de mi obsesión de los dos últimos años. Volver a Estambul por tercera vez, no había macrisis que lo impidiera, cada día era un día menos para volver a Estambul en primavera, estudiar fuerte todo el verano pero una semana después de rendir estar caminando por el parque de los tulipanes en mi ciudad en el mundo, feliz, caminando dentro de mis sueños, donde la felicidad y la amargura conviven.
Algo demasiado fuerte fue lo que nos separó, me dejó sin mi Bagdad, mi Estambul, mi centro del universo.
¿Para qué ser una esclava del capitalismo si no puedo recibir la primavera en Estambul?