Recurso una materia por tercera vez, o segunda vez y media.
Abandoné mi blog anterior cuando el amor nos abandonó
retomando la idea del estado del facebook
"Siempre que me abandonaron me quedé con bombones que no deseaba comer"
si, los garotos que están sobre la cómoda, los voy a estrellar contra la pared
le voy a prender fuego a personal
y como llueve como en el último diluvio del arca de noé
se van a salvar gratis del incendio
a costa de mi régimen productivo.
Hay que acostumbrarse a escribir para uno
a cocinar para uno, a comprar cerveza que uno se puede consumir una noche
sin pasar al otro lado.
Que dejamos del otro lado?
Creo que el cine, Spinetta, Lisandro, Cortázar, El pasado,
las murgas uruguayas, el tango, los simpsons
los sábados, el mate en tachito, las vueltas
las idas y las vueltas en micro, en avión y en el San Martín.
Ayer se murió otra vez San Martín, el prócer
y nadie se acordó.
Se muere San Martín todos los fines de semana sin gente
y nadie lo nota, La Gaceta ni se molesta en cubrir a los menos de 300.
El destino es esta cosa maquiavélica que disfraza de felicidad a la desesperación.
En el seminario me di cuenta de todo
mientras yo me depuraba de las capas de cebolla
vos te llenabas de capas de barniz social
de los pasos a seguir, de lo que hay que hacer,
de lo que tu psicóloga de obra social barata te dijo que tenías que hacer
Pagá al 100% y te van a mentir un poco menos.
Quizá el paso siguiente a entender la realidad sea el resentimiento
o la resignación
Tantas veces perder significó ganar...
El exceso de hormonas te libera de una condena de por vida
y también te pone loca toda una semana.
Sin subtes, sin lluvia, con lluvia, sin subtes.
Me lleno de resaltadores fluorescentes sin nada para resaltar.
Tampoco tengo mucho para esconder,
traé todo al frente, encará al arco
volvé de la nostalgia, tirale un centro al encuentro inesperado.
Creo que esta vez la bipolaridad te sienta mejor que a nadie.
Sumá los números de Lost, dejá de jugarle al otro, al que nunca sale.
En los últimos sueños ya no nos podíamos ni ver,
revolcate con tus miedos.
No quemes las fotos, revolvé los lugares,
largá esa carcajada atragantada de terror,
que no se puede vivir sin la risa.